lunes, 23 de noviembre de 2009

carta de una despedida

Hola
sabes? he pensado mucho...
he pasado por muchas cosas,
pero sobre todo he pensado en ti.
No, espera, no te espantes y no dejes de leer...

te escribo esta carta, no para reclamarte, ni llorarte ni suplicarte nada
te escribo estas lineas, para decirte que he estado bien,
que mi vida va en buen camino, que me ha ido bien (a pesar de todo)

tambien, quiero que sepas, que fuiste alguien muy especial
que he pensado mucho en ti y en lo que sucedió entre nosotros...
y sólo quiero que sepas, que te perdono.
que no te guardo rencor y que si me aleje y ya no te hablé ni te escribí,
fue porque no podia.
me dolia demasiado pensar en tí y sobre todo, tenia un pánico el volver a verte
pues mi corazón aún se estremecía con la sola idea de volverte a ver...

te confieso que ha sido un año dificil, muy dificil.
pero aún sigo en pie, aun camino, aun tengo sueños e ilusiones...
pero sobre todo, he entendido, que lo nuestro se terminó.

no sé como has estado tu, no se si has sufrido o has sido feliz,
no se, si con el que estas te hace feliz o sólo te ha usado...
lo unico que puedo es desearte la mejor de las vidas,
decirte que estarás en mis pensamientos y que encuentres mucha mas felicidad,
lo cierto es q te kise demasiado como para desearte algun mal.

Bueno, me despido, ya he dicho demasiado,
pues quizás...
mis palabras son lanzadas al viento y nadie mas las puede escuchar
sólo queria decirte, que apesar de todo, te perdono y espero que seas muy feliz
te mando un abrazo y echale muchas ganas

yo, mi corazón y mente... que no te olvidan.

sábado, 27 de junio de 2009

En la Espera...

En este rincón, mis pensamientos giran, se revuelven, se revolucionan; cambian.
En este estado de serenidad, pienso en ti... sí, de verdad, en tí.
En tí que me diste alegrías, tristezas, enseñanzas, esperanza, amor, penas, corajes, desolación...
En tí donde encontré sabiduría, paciencia, calor.
En tí, que me hiciste sentir...
En tí, sólo en tí.

Por extraño que parezca, no me siento solo
siento que mi vida, a pesar de todo, tiene un fin.
mis ojos se han secado de tanto llorar
mi corazon aguarda a que llegue de nuevo el amor

Ese amor que se me ha negado, ese amor que se ha alejado.
Pero no temo, no tengo prisa, no me lamento de nada...
Sólo espero...
Espero conocerte, verte, tocarte, sentirte
espero encontrar de nuevo la alegría, la esperanza, la paz...
Espero encontrarte a ti...

Yo no soy especial, no tengo nada extraordinario
lo único que tengo es un corazon dispuesto a dar
a dar amor, alegrías, caricias, palabras de paz y de aliento
es todo lo que tengo, es todo lo que soy

Y aunque no te conozco, no se como eres, como piensas, como amas
quiero agradecerte por existir, por vivir, por dar sin esperar
quiero pedirte que me permitas entrar en tu corazon para que veas lo que tengo para ti
quiero darte lo que nadie te ha dado, lo que pocos pueden dar...

jueves, 4 de junio de 2009

Silencio

Sé que no piensas en mi
que en tu vida no tengo un lugar
mucho menos en tu corazon...

Sé que no eres para mi, lo se.
lo has dicho tantas veces que lo empiezo a creer,
pero no puedo evitar pensar en ti,
pues cuando te veo, se ilumina mi dia.

tu cara, tu cuerpo, me gusta todo de ti
cuando ries es como una hermosa cancion
cuando escucho tus locuras, me encanta
me gustas demasiado, lástima...

lástima que no soy para ti ni tu para mi
dime loco, necio, aferrado, no me importa
lo unico que me importa es estar contigo
es ver tu cara, tu sonrisa, todo tu ser.

cuando no te veo, te extraño
pero cuando te veo, te extraño aún más
pues sé que tu no me miras, que no piensas en mi
que no cubro tus espectativas, que no soy para tí...

Quisiera poder borrarte de mi mente,
encontrar la paz, el amor de nuevo...
pero no, sigues ahí, lo quiera o no.

No sé que debo de sentir, sé que no eres para mi
pero no puedo dejar de pensar en ti
no puedo olvidarte, pero tampoco quiero pensarte
espero olvidarte, quiero olvidarte, pero no puedo...

Solo me queda el silencio...

jueves, 7 de mayo de 2009

Hoy

Hoy...
me levanté y me dí cuenta q no estabas,
me preparé un cafe y pensé en tí.
recordé...
como tus ojos buscaban los mios con desesperación y deseo
pero tus miedos, dudas e inseguridades pudieron más y te fuiste.

Hoy...
salí a la calle y me pareció verte en cada esquina
en cada sonrisa, en cada persona, en cada mirada...
pero no.
no eras tu, tu eras diferente a todo lo que he conocido y quizás conoceré.

Hoy...
Recorrí la ciudad anhelando encontrarte,
para que me regalaras tu sonrisa, tu mirada, tus labios...
pero no.
no estabas ahí, no te encontré y simplemente; lloré.

Hoy...
busqué tanto un gesto tuyo,
que no me percaté que otros ojos me miraban
y deseaban lo mismo que yo; mi sonrisa, mi mirada, mis labios
pero...
de repente, vi esos ojos que me pedian tan poco de mí...
ví su mirada, su sonrisa, sus labios,
y pensé: quizás sea lo mejor...

Hoy...
aunque lo quisiera, no estás aquí,
tu esencia se ha ido para siempre...
Hoy...

lunes, 20 de abril de 2009

Los derechos humanos (parte 1)

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros[1]”.
Este es el artículo primero de la declaración Universal de los Derechos Humanos emitida en Diciembre de 1948 en el seno de la asamblea de las Naciones Unidas. Esta declaración nace como fruto de una evolución del Derecho Natural. Este derecho tiene sus bases no sólo jurídicas, sino básicamente filosóficas, culturales y sociales de la cultura occidental. Así, cuando hablamos de Derechos Humanos nos referimos, en general, a derechos que obtiene el ser humano por el solo hecho de estar vivo o por ser parte de la raza humana*.
Según Bodenheimer (1999), el derecho se define como “un término medio entre la anarquía y el despotismo[2]”. Es decir, la función del derecho estriba en equilibrar el poder del Estado y el poder del pueblo (o del individuo para ser más preciso). El derecho nace con la función de restringir las fuerzas del poder que están en constante movimiento, y en este mismo sentido, los derechos humanos (o el derecho natural) surge para garantizar el bienestar o beneficiar al individuo ante la fuerza o el poder del Estado.
Sin embargo, existe una discusión desde hace algún tiempo de si el Estado debe de positivizar (o legalizar) estos derechos bajo el auspicio de una constitución o legislación o si es suficiente con el reconocimiento de este derecho natural para que se respeten. Aunque al no estar positivizados estos derechos no son vinculantes (es decir, actúa más la “buena intención” de los Estados que la coerción que pueda ejercer alguna jurisprudencia en específico).
Ahora bien, existe una historia entorno a estos derechos “fundamentales” e “inherentes”. Esta historia la podemos rastrear bajo el concepto de “derecho natural”. El derecho natural está basado en el concepto mismo de naturaleza humana. Ya desde la antigüedad, el pensamiento filosófico ha reflexionado sobre este derecho, que por esencia, le pertenece a este zoon politicon. Es decir, el derecho natural depende en gran medida de la protección (o derecho) que obtienen las personas cuando viven en sociedad.
Filosóficamente hablando, los estoicos fueron los primeros en hacer una reflexión más profunda y clara de este derecho que por naturaleza tiene el ser humano, aunque ya otros filósofos como Aristóteles, Platón o los mismos Sofistas ya habían hablado a cerca de la justicia y el derecho, pero estos pensadores analizaron más bien, las cuestiones del Estado o la función del gobernante más que al individuo mismo.
[1] http://www.un.org/spanish/aboutun/hrights.htm
* aún más, persiste y sobrevive la idea de Igualdad, Libertad y Fraternidad, de la Revolución Francesa.
[2] Bodenheimer, E., Teoría del Derecho, Fondo de Cultura Económica, primera reimpresión, México, 1999, p. 28.

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